La brecha entre el costo de la vivienda en México y la capacidad económica de las familias se ensanchó hasta 83.6 puntos porcentuales en 2025, de acuerdo con un análisis de BBVA Research. El indicador mide la distancia entre el precio promedio de un hogar y el ingreso familiar disponible, y su nivel actual refleja que adquirir una propiedad se ha vuelto progresivamente más difícil para un segmento amplio de la población mexicana.
Ingresos que no alcanzan el ritmo del mercado
El deterioro de la accesibilidad habitacional responde a una combinación de factores que han operado de forma simultánea: el encarecimiento de los materiales de construcción, la presión sobre los costos de suelo urbano y un crecimiento de los salarios reales que no ha logrado equipararse con el alza en los precios de los inmuebles. El resultado es una población con menor poder de compra relativo frente a la oferta formal del mercado, lo que endurece las condiciones para quienes buscan acceder a un crédito hipotecario o completar el enganche de una vivienda.
Para el sector inmobiliario, el ensanchamiento de esta brecha implica presiones concretas sobre la demanda efectiva, en particular en los segmentos medio y de interés social, donde la dependencia del financiamiento institucional —a través de organismos como Infonavit o Fovissste— es mayor. Un comprador con ingresos estancados enfrenta no solo una relación deuda-ingreso menos favorable, sino también requisitos de precalificación más difíciles de cumplir cuando el valor del inmueble sube más rápido que su capacidad de ahorro.
El dato de BBVA Research añade evidencia cuantitativa a una tendencia que los desarrolladores y analistas del sector venían señalando desde hace varios trimestres: el mercado de vivienda nueva accesible se contrae no por falta de demanda potencial, sino por la incapacidad de convertir esa demanda en transacciones reales. En ese contexto, el diseño de productos hipotecarios con enganches reducidos, así como los esquemas de cofinanciamiento entre la banca privada y los organismos públicos de vivienda, cobran mayor relevancia como palancas para cerrar, aunque sea parcialmente, esa distancia de 83.6 puntos.