La directora ejecutiva de ONU-Hábitat, Anacláudia Rossbach, planteó la necesidad de impulsar un diálogo legislativo internacional para revisar y fortalecer los marcos jurídicos en materia de vivienda en México y otros países, en el marco de los preparativos del Foro Urbano Mundial 2028, que tendrá como sede la Ciudad de México.
La propuesta de Rossbach apunta a tender puentes entre legisladores de distintas naciones con el objetivo de identificar coincidencias, vacíos y áreas de mejora en las leyes de vivienda vigentes. La iniciativa cobra relevancia en un contexto en el que la legislación habitacional de muchos países, incluido México, enfrenta presiones derivadas del déficit de vivienda asequible, el crecimiento urbano desordenado y la necesidad de adaptar las normas a nuevas formas de habitar y financiar la vivienda.
México, anfitrión y protagonista del debate
Que el Foro Urbano Mundial 2028 se celebre en la Ciudad de México coloca al país no solo en el rol de sede logística, sino también en el centro del escrutinio técnico internacional sobre sus propias políticas habitacionales. Eso implica que los próximos dos años representan una ventana para que actores del sector inmobiliario, organismos como Infonavit y Fovissste, así como las comisiones legislativas correspondientes, participen en la construcción de una agenda que incidirá en la regulación de la vivienda a escala global.
Para desarrolladores, notarios y agentes del mercado inmobiliario mexicano, el proceso que arranca con este diálogo puede traducirse en modificaciones normativas concretas en los próximos años. Seguir de cerca los avances de la agenda preparatoria del Foro y la posición que adopten los legisladores mexicanos ante las recomendaciones de ONU-Hábitat será clave para anticipar ajustes regulatorios que podrían afectar desde los mecanismos de financiamiento hasta los estándares mínimos de habitabilidad exigidos en nuevos proyectos.