El tiempo de traslado al trabajo se ha convertido en el principal obstáculo para la recuperación del trabajo presencial en México, según datos de WeWork: el 89% de los profesionales encuestados señala ese factor como la mayor desventaja de regresar a la oficina. El hallazgo no es menor para el mercado inmobiliario corporativo, pues la disposición de los trabajadores a ocupar espacios de trabajo está directamente ligada a la accesibilidad urbana de los inmuebles y a la distancia entre las zonas residenciales y los centros de negocio.
En ciudades como la Ciudad de México, Monterrey o Guadalajara, donde los tiempos de desplazamiento pueden consumir varias horas al día en condiciones de tráfico intenso o transporte público insuficiente, este dato cobra particular relevancia. Los operadores y propietarios de inmuebles corporativos enfrentan una presión adicional: no basta con ofrecer metros cuadrados bien acondicionados o amenidades competitivas si el edificio se ubica en una zona con conectividad deficiente o de difícil acceso desde los principales corredores habitacionales.
Ubicación y demanda de oficinas, un vínculo más estrecho
Para los desarrolladores y arrendadores del segmento de oficinas, el dato de WeWork refuerza una tendencia que ya se observaba en la absorción de espacios: los corredores con mejor infraestructura de movilidad —acceso a líneas del Metro, Metrobús, ciclovías o estacionamientos— tienden a registrar menor disponibilidad y mayor interés por parte de los inquilinos. La variable de traslado, históricamente relegada a segundo plano en las negociaciones de arrendamiento, se posiciona ahora como un criterio de selección tan determinante como el precio por metro cuadrado o las especificaciones técnicas del inmueble.
El reporte de WeWork también apunta a una oportunidad para los esquemas de trabajo flexible y los espacios de coworking ubicados en zonas cercanas a la vivienda, conocidos en el sector como hub satelital o modelo de oficinas descentralizadas. En la medida en que las empresas adopten estrategias híbridas para reducir la fricción del desplazamiento, la demanda podría distribuirse de forma distinta entre los corredores tradicionales y las ubicaciones periféricas con buena conectividad, lo cual representa tanto un desafío para los edificios en zonas consolidadas como una ventana de posicionamiento para los activos en submercados emergentes.