La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, anunció que el predial no registrará incrementos en el próximo ejercicio fiscal, al tiempo que presentó una iniciativa denominada Ley de Relaciones Inquilinarias y Rentas Justas, Razonables y Asequibles, con la que el gobierno capitalino busca regular el mercado de arrendamiento residencial en la capital del país.
El anuncio cobra relevancia en un contexto de recuperación recaudatoria notable: durante el primer semestre de 2026, la recaudación del predial en la Ciudad de México creció 35% en comparación con el mismo periodo de 2024, lo que refleja tanto una mejora en la cobranza como el efecto acumulado de incrementos previos sobre los valores catastrales. La decisión de congelar la contribución responde, en parte, a la presión que ese desempeño ha generado entre propietarios y arrendadores.
Una ley para el mercado de rentas capitalino
La iniciativa presentada por Brugada apunta a establecer condiciones que el gobierno local califica de justas, razonables y asequibles para las relaciones entre arrendadores e inquilinos. Aunque los detalles específicos del articulado no han sido difundidos en su totalidad, la propuesta se inscribe en un debate más amplio sobre la presión que ejercen los precios de renta en zonas de alta demanda de la Ciudad de México, fenómeno vinculado al crecimiento del arrendamiento de corta estancia y a la revalorización acelerada de colonias centrales.
Para el sector inmobiliario, la combinación de ambas medidas —congelamiento del predial y una nueva legislación en materia inquilinaria— implica un escenario de mayor regulación sobre la rentabilidad de los activos residenciales en la capital. Los desarrolladores, administradores de inmuebles y propietarios individuales deberán seguir de cerca el proceso legislativo de esta iniciativa para evaluar su impacto sobre los esquemas de contratación, los mecanismos de actualización de rentas y las condiciones de rescisión vigentes.