Infonavit eliminó a las agencias de cobranza extrajudicial de su esquema de recuperación de cartera y asumió directamente la atención a los acreditados con pagos vencidos. El cambio implica que el instituto desplegará sus propios asesores para contactar a los deudores, incluidas visitas a domicilio, con el objetivo de ofrecer alternativas de pago personalizadas y evitar que los créditos escalen a procesos más costosos para ambas partes.
El nuevo modelo establece reglas de operación claras para el personal que realice esas visitas: tienen prohibición expresa de recibir dinero en efectivo, de emitir amenazas o de ejecutar cualquier tipo de desalojo. La medida busca, según el propio instituto, profesionalizar el trato con los acreditados en mora y reducir las prácticas abusivas que históricamente se han documentado en el cobro de deuda hipotecaria subrogada a terceros.
Implicaciones para el mercado de vivienda
Para el sector inmobiliario, el ajuste tiene relevancia directa en el segmento de vivienda de interés social, que concentra la mayor parte de la cartera activa del instituto. Desarrolladores, notarios y asesores patrimoniales que trabajan con compradores financiados por Infonavit deberán conocer el nuevo protocolo, ya que los acreditados en problemas de pago ahora tendrán un canal institucional con reglas distintas a las que aplicaban las agencias externas, lo que podría modificar los tiempos y condiciones de regularización antes de que un crédito llegue a instancias judiciales.
El rediseño también podría influir en la percepción de riesgo de la cartera vencida del organismo, un indicador que los analistas del mercado hipotecario siguen de cerca para estimar la salud financiera del fondo y su capacidad de seguir fondeando nuevos créditos. La efectividad del esquema, no obstante, dependerá de la cobertura operativa que los asesores propios puedan alcanzar frente al volumen de acreditados que el instituto atiende a escala nacional.