Nacional Financiera (Nafin) anunció la puesta en marcha de un esquema de financiamiento por 100 millones de dólares destinado a impulsar la construcción sostenible en México, con el objetivo de apoyar tanto proyectos nuevos como trabajos de reconversión en inmuebles ya existentes. La iniciativa apunta a segmentos con alta demanda de eficiencia energética, como edificios de oficinas, desarrollos hoteleros y centros de datos, sectores que en los últimos años han intensificado sus compromisos de descarbonización ante presiones regulatorias y de inversionistas institucionales.
Uno de los elementos distintivos del programa es la inclusión de asistencia técnica sin costo para los desarrolladores que decidan participar. Este acompañamiento busca cerrar una brecha frecuente en el mercado: la falta de capacidad técnica para estructurar proyectos que cumplan con estándares reconocidos de edificación verde, lo que históricamente ha limitado el acceso de desarrolladores medianos a fuentes de financiamiento especializado. Al eliminar ese costo inicial, Nafin amplía el universo potencial de beneficiarios más allá de las grandes firmas con equipos técnicos propios.
Construcción sostenible: un nicho con financiamiento institucional
El movimiento se produce en un contexto en que la demanda de espacios certificados crece de forma sostenida en México, impulsada en parte por la expansión del nearshoring y por inquilinos corporativos multinacionales que exigen inmuebles con métricas verificables de consumo energético y huella de carbono. Para los desarrolladores, contar con líneas de crédito etiquetadas como verdes representa también una ventaja competitiva al momento de colocar deuda en mercados de capitales o negociar con fondos de inversión con mandatos ESG.
Con este programa, Nafin refuerza su posicionamiento como intermediario financiero en la agenda de transición climática del sector inmobiliario mexicano, un rol que hasta ahora había estado dominado principalmente por la banca de desarrollo multilateral. La disponibilidad de recursos a través de una institución nacional reduce los costos de intermediación y acorta los tiempos de gestión para proyectos que busquen calificaciones como LEED, EDGE o equivalentes.