La actualización del registro catastral en México avanza hacia la incorporación de predios irregulares, subvaluados y sin registro formal al padrón tributario municipal. La medida, reportada por Expansión Política, busca corregir las distorsiones acumuladas en los padrones existentes y ampliar la base sobre la que los municipios calculan y cobran el impuesto predial, un tributo que históricamente ha rendido por debajo de su potencial en buena parte del territorio nacional.
El problema que la iniciativa pretende atacar no es menor: miles de terrenos en zonas periurbanas y rurales operan al margen del sistema catastral, ya sea porque nunca fueron registrados, porque su valor declarado no refleja el de mercado o porque cambiaron de manos sin que mediara escritura pública. Esta situación genera inequidades entre propietarios que sí cumplen con sus obligaciones fiscales y aquellos que, por la informalidad del título o la desactualización del padrón, pagan una contribución mínima o nula sobre activos de valor real.
Implicaciones para compradores y propietarios
Para quienes adquieren o poseen terrenos sin escrituras formales, la entrada en vigor de este marco representa un cambio relevante en el horizonte de costos. Al ingresar al censo predial, estos inmuebles quedarán sujetos a valuación oficial y, en consecuencia, a obligaciones fiscales regulares. El proceso también puede funcionar como un incentivo indirecto para regularizar la propiedad ante el Registro Público de la Propiedad, pues la certeza jurídica del título y el reconocimiento catastral tienden a moverse en paralelo cuando los municipios actualizan sus instrumentos.
Desde la perspectiva del mercado inmobiliario, la medida puede incidir en la valuación y comercialización de inmuebles en zonas con alta informalidad dominial. Los agentes, desarrolladores y notarios deberán considerar que terrenos hoy fuera del padrón podrían tener un costo fiscal recurrente una vez incorporados, lo que afecta tanto la rentabilidad de proyectos como las condiciones de negociación en compraventas. La regularización catastral, cuando se ejecuta con criterios técnicos sólidos, suele traducirse también en mayor transparencia sobre los precios reales del suelo.