La vivienda de lujo en la Ciudad de México atraviesa un momento de escasez creciente: en el primer trimestre de 2026, la disponibilidad de propiedades residenciales de alto valor registró una caída de 18% en términos anuales, una señal que anticipa mayor presión sobre los precios en los meses siguientes, de acuerdo con información publicada por Expansión Obras.
Detrás de esa contracción en la oferta hay una tendencia estructural en el mercado de la construcción: cada vez se inician menos proyectos de edificios residenciales en la capital. El número de obras que arrancaron en el segmento de alto valor disminuyó, lo que reduce el inventario disponible tanto en el corto como en el mediano plazo. En un mercado donde la demanda de este tipo de inmuebles se ha mantenido activa, la brecha entre lo que se busca y lo que existe empuja inevitablemente los precios hacia arriba.
Menos oferta, precios en ascenso
El fenómeno no es exclusivo de un par de colonias: refleja un patrón más amplio en las zonas donde se concentra el desarrollo residencial de lujo en la ciudad. Con menos unidades nuevas entrando al mercado y un proceso de construcción que tarda meses o años en completarse, los compradores que buscan departamentos en este segmento enfrentan un universo de opciones cada vez más reducido. Eso otorga mayor poder de negociación a los vendedores y desarrolladores que sí tienen producto disponible, lo que sostiene la tendencia alcista en los valores.
Para los participantes del sector —desarrolladores, agentes inmobiliarios e inversionistas— el panorama sugiere que quien tenga inventario terminado o en proceso avanzado contará con una ventaja competitiva clara en los próximos trimestres. Al mismo tiempo, la desaceleración en el arranque de nuevas obras plantea una pregunta de fondo sobre los factores que inhiben la construcción residencial de alto valor en la Ciudad de México, desde el costo del suelo y los permisos hasta las condiciones de financiamiento para los propios desarrolladores.