Reconstrucción de Acapulco a tres años de Otis: riesgos vigentes

A tres años del huracán Otis, especialistas advierten que la reconstrucción de Acapulco no ha corregido las condiciones de alta vulnerabilidad que agravaron el impacto del desastre en 2023.

A tres años del huracán Otis, especialistas advierten que la reconstrucción de Acapulco no ha logrado corregir las condiciones de alta vulnerabilidad que amplificaron los efectos del desastre en la ciudad. Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum ha reportado avances en las obras de rehabilitación, persisten riesgos estructurales que mantienen a una parte significativa de la población expuesta ante futuros eventos meteorológicos de alta intensidad.

El análisis de expertos apunta a que los factores que convirtieron al puerto en uno de los escenarios de mayor devastación no se han atendido de fondo. Entre los elementos señalados destacan la precariedad habitacional en zonas de ladera, la falta de ordenamiento territorial efectivo y deficiencias en infraestructura de drenaje y contención. Estas condiciones, presentes antes de Otis, continúan determinando el perfil de riesgo del municipio y representan un desafío que trasciende la reparación física de los daños inmediatos.

Vulnerabilidad urbana, el problema de fondo

Desde una perspectiva inmobiliaria, la situación revela las limitaciones de los procesos de reconstrucción que priorizan la reposición de unidades sin abordar la planeación urbana subyacente. La regeneración duradera de un mercado de vivienda en zonas afectadas por desastres depende de que los instrumentos de ordenamiento del territorio incorporen criterios de reducción de riesgo: uso de suelo actualizado conforme a mapas de peligro, normas de construcción adaptadas al entorno y mecanismos de relocalización para asentamientos en áreas de alta exposición.

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Para desarrolladores, inversionistas y propietarios con activos en Acapulco o en otras ciudades costeras del país, el caso subraya la importancia de incorporar la evaluación de riesgo de desastres como variable central en la toma de decisiones. La permanencia de condiciones de vulnerabilidad no corregidas no solo representa un riesgo físico para las propiedades, sino que incide directamente en la bancabilidad de los proyectos, en la cobertura asegurable y en el valor de largo plazo del suelo.

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