El grupo empresarial de Carlos Slim anunció la reactivación de la inversión inmobiliaria en Puebla con el proyecto Paseo San Francisco, al que destinará 4,000 millones de pesos para detonar un desarrollo de uso mixto en la capital poblana. El proyecto contempla una combinación de edificios residenciales con unidades tanto en venta como en arrendamiento, corredores comerciales distribuidos en dos niveles y estacionamientos subterráneos, un esquema que responde a la tendencia de densificación urbana que ha ganado terreno en las principales ciudades del país.
La reactivación del proyecto representa uno de los compromisos de inversión privada más relevantes para la zona metropolitana de Puebla-Tlaxcala en los últimos años. El esquema de renta residencial, incluido dentro del plan, refleja el creciente interés del capital institucional mexicano en el segmento de multifamily, un modelo consolidado en mercados como la Ciudad de México y Monterrey que apenas comienza a madurar en plazas de tamaño medio como Puebla.
Uso mixto y densificación, ejes del proyecto
La combinación de vivienda, comercio y estacionamiento en un solo desarrollo apunta a generar un nodo urbano autosuficiente, capaz de atraer tanto a usuarios residentes como a consumidores externos a través de la oferta comercial. Este tipo de configuración ha probado ser eficiente para optimizar la rentabilidad del suelo en zonas consolidadas, donde el costo por metro cuadrado justifica la verticalización y la diversificación de usos dentro de un mismo predio.
La apuesta de Slim en Puebla llega en un momento en que el mercado inmobiliario del centro-sur del país busca nuevos anclas de inversión, luego de un ciclo marcado por la cautela de los desarrolladores ante las condiciones macroeconómicas. Un proyecto de esta escala tiene el potencial de generar efectos de arrastre sobre la plusvalía del entorno y estimular la actividad de otros operadores del sector en la región.